Cencerrojo
Un rosado fresco, sin artificios. 12 grados. Color rojo casi piruleta. Y en nariz… engancha: fresa, casi como una golosina. Fermentado en barrica, si. Pero sin perder la alegría. Y lo más bonito, nace de cepas viejas, retorcidas, con 1000 historias encima. Curioso cómo lo viejo puede ser tan joven.

